En Linkingmarket siempre preparamos a nuestros clientes antes de salir al extranjero.
Pero, ¿en qué consiste esa preparación?. Y, ¿por qué es tan importante?

La preparación es la puerta hacia el éxito

Si antes de cualquier viaje preparas a conciencia todo lo que llevarás en la maleta y te lees la guía de viajes de principio a fin (al menos una vez), ¿por qué no habría de hacerse igual con la internacionalización de una empresa?

¿Serías capaz de irte a Tokyo sin haber consultado antes aunque sea los barrios más típicos o la moneda nipona? De acuerdo, quizá algunos de vosotros os hayáis ido a la aventura alguna que otra vez. No obstante, este hecho con total seguridad os habría privado de disfrutar del manjar de un Gyudon en YOSHINOYA… O de una actuación “sorpresa” de los Rockabillies en el Yoyogi Park. Porque, seamos sinceros, todos queremos sacarle el máximo provecho a nuestro viaje. Ya sea París o un pueblecito perdido del Algarve, todos repasamos con anterioridad el qué ver.

Preparación de un viaje

Tanto en la vida como en los negocios, la preparación marca la diferencia entre un viaje satisfactorio o infructuoso.

 

En el caso de la internacionalización no se trata del qué sino del quién. La preparación ante un viaje supone realizar una agenda con contactos, fechas y citas concretadas con anterioridad. Hay que saber qué contactos podrán convertirse en clientes potenciales, a quién hay que darle más prioridad y qué se quiere obtener de cada uno.
Sin una agenda dirigida, el viaje no es más que un número interminable de horas pasadas en un país extranjero sin un objetivo.

La preparación y su consecuente resultado (la agenda) son primordiales a la hora de conseguir los objetivos que uno se haya fijado a la hora de internacionalizarse.

¿Te irías a Japón sin ni siquiera haber reservado una habitación de hotel? Pasarías un tiempo precioso buscando un alojamiento mientras podrías estar explorando el milenario país.