Estamos acostumbrados a escuchar la palabra internacionalización en todos los mensajes y consejos de cualquier institución o consultor de turno. Para todos es la solución, para todos es la panacea. La mayoría de los empresarios ven la internacionalización como un sinónimo de exportación. Al principio comienzan exportando para terminar implantándose en otros mercados, lo cual simplifica bastante un proceso complejo.

Defendemos esa definición parcialmente, pero creemos que está incompleta. Para Linkingmarket, la internacionalización es una mirada de 360º. No se mueve únicamente en una dirección, sino en círculo.

     ¿Qué es realmente la internacionalización?

Si somos productores, internacionalización también es incorporar a nuestra cadena productiva los productos necesarios para obtener lo que finalmente comercializamos. Pues bien, en este proceso de incorporar para comercializar siendo más competitivos, se encuentra la importación. Para completar el significado de internacionalización, hay que incorporarle la compra internacional o importación. Y a este, añadirle el concepto de mercado global pensando en el comercialización internacional.

En la mundo global, todos los clientes están cerca, pero también los compradores. A menos que un producto produzca exclusivamente en un área determinada, casi todos los productos (y no digamos los servicios) se pueden comprar en el mismo mercado global que los comercializamos.

Así que, en nuestra opinión, para comercializar de forma global, hay que tener proveedores globales. Una buena gestión de la dirección de la empresa, incluye un export manager y un purchase manager, ambos globales y coordinados, con información fluyendo entre ellos y donde la export import se convierte en una actividad que produce sinergias dentro de la empresa.

Internacionalización